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779 - BRASIL: UN PAIS CLAVE EN EL ABANDONO DEL CONSENSO DE WASHINGTON

Las tendencias geopolíticas en América Latina y el Caribe dieron un fuerte giro a inicios del siglo XXI. Muchos de los nuevos líderes latinoamericanos han generado una nueva política exterior tendiente a construir una dinámica multipolar de las relaciones internacionales globales, en un entorno en que priva el unilateralismo estadounidense.[1]

En esta tarea, el pionero ha sido el ex presidente de Brasil, Luiz Inacio da Silva, quien empezó a construir una geopolítica alternativa para la región latinoamericana, al intentar crear una red de alianzas políticas con otros países de la misma zona, como Argentina y con otros de desarrollo medio como África del sur, la India y con potencias regionales como Rusia y China y con la Unión Europea. Da Silva ha tenido como iniciador de esta tarea dos objetivos:

· Contrarrestar la hegemonía estadounidense en el cono sur.

· Hacer de Brasil una potencia regional por derecho propio, proyectando una política exterior que deliberadamente sea un contrapeso a la política exterior estadounidense en la zona y a nivel global.[2]

Después de Brasil, Argentina y otros países más han entrado también en esta dinámica. Esto debido a las crisis recurrentes en las economías latinoamericanas, como la de México en 1995, que golpeó a toda la zona, después la crisis asiática de 1997, la rusa en 1998, la brasileña en 1999 y la crítica situación que llevó a Argentina a la declaración de moratoria de la deuda por cerca de 100 mil millones de dólares a finales de 2001. Así, de 1997 a 2003, el crecimiento económico se estancó en la mayoría de los países. La pobreza y el desempleo llegaron a sus máximos índices de los últimos veinte años, la inequidad social aumentó y el índice de ingresos per cápita cayó abruptamente, todos estos fenómenos se acompañaron además de una fuerte corrupción.

Por lo que, con la moratoria de Argentina y su enorme crisis económica, la mayoría de los estados latinoamericanos se desencantaron de las políticas económicas del llamado Consenso de Washington, prevaleciente desde la década de los noventa. Los fines de régimen en Argentina, Venezuela, Perú, Bolivia y Ecuador estuvieron acompañados de escándalos de corrupción de escalas sin precedentes, que llevaron a revueltas populares que favorecieron cambios de régimen en Ecuador, Argentina, Perú y Bolivia.

Esta situación tuvo como consecuencia que en el cono sur subiera al poder una nueva generación de políticos que se opusieron a la aplicación de las políticas ortodoxas del Consenso de Washington y salvo Colombia y el Salvador, fundamentalmente, esta nueva generación de políticos considera que América Latina no puede limitarse a los tratados de libre comercio con Estados Unidos y que debe replantearse las políticas monetaristas de tipo ortodoxo y debe buscar la diversificación económica, política y comercial y se opusieron a la iniciativa estadounidense del Acuerdo de Libre comercio de las Américas en su propuesta original y a la ingerencia militar y política de Estados Unidos en la zona por medio del Plan Colombia.

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[1] “Latin America Net Assessment: Leftist Ideologies and Centrist Policies”, Strategic Forecasting, Intelligence, Washington, noviembre 12, 2004, p.1

[2] Latin America Net Assessment: Benign Neglect and Persistent Weakness, Strategic Forecasting, Intelligence, Washington, marzo12, 2004, p.3.

Palabras claves: América Latina, , Brasil, Consenso de Washington, Estados Unidos

Autores: Gutierrez, Ana Teresa (Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco, Mexico / Mexiko)

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