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4245 - INTEGRACIÓN EN LA UNIÓN EUROPEA: UNA VISIÓN RESTROPECTIVA HACIA LA INTEGRACIÓN DE AMÉRICA DEL NORTE Y AMÉRICA LATINA

El regionalismo puede ser definido como la agrupación de dos o más estados, cuyo interés central es la creación de una entidad económica, y en algunos casos, de un ente político. Un acuerdo regional, es una asociación voluntaria entre estados soberanos que han establecido instrumentos organizativos elaborados con el fin de forjar vínculos de integración o de unidad. Los procesos de integración regional tienen como fundamento que los actores involucrados, al momento de ingresar a un esquema de integración, perciben grandes expectativas en torno a los beneficios económicos, y también políticos que obtendrán amén de la creación de alianzas regionales.

Sin dudad alguna, el regionalismo económico es uno de los fenómenos más importantes que ha surgido en las últimas décadas en la agenda de las Relaciones Internacionales. En efecto, se puede observar que en los últimos años las entidades regionales se reproducen de una forma más acelerada que las organizaciones de carácter internacional, como se puede percibir con la enorme proliferación de diversos esquemas de integración regional que han surgido en el contexto internacional en los últimos años como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), Unión Africana (UA) la Unión Europea (UE), o el Mercado Común del Cono Sur, entre muchas otras.

Es importante subrayar que el regionalismo responde a diferentes objetivos, tales como: la apertura de mercados, el incremento de oportunidades de desarrollo para la región involucrada, generar mejores empleos y calidad de vida para los ciudadanos de dicha región, así como ampliar la cooperación inter-regional. Sin embargo, la regionalización puede tener mayor éxito en determinadas áreas geográficas que en otras, a la luz de qué tan preparados están los estados para incrementar su cooperación intra-regional, o bien, qué tan comprometidos están para compartir de forma al menos quasi equitativa las ganancias inherentes a la integración económica. Desde esta óptica se puede visualizar el éxito o el fracaso que han experimentado diversos esquemas de integración regional, como es el caso de la UE, o bien, el de la UA (Accinelli-Suárez 2008).

Sin duda alguna, con el debilitamiento que han sufrido las grandes potencias occidentales, como por ejemplo, Estados Unidos y el surgimiento de potencias emergentes con un peso cada vez mayor en el escenario internacional, como es el caso de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China), el regionalismo tendrá una importancia cada vez más mayor y jugará cada vez más un rol decisivo en el marco del nuevo orden internacional del siglo XXI. En este sentido, las grandes potencias y las potencias emergentes buscarán consolidar sus alianzas, en particular con países que comparten la misma región geográfica, en aras de mantener o incrementar su poderío económico, sobre todo frente a otros bloques internacionales. Asimismo, como alude Richard N. Haass en su artículo intitulado: “La Era de la no Polaridad” (Hass-2008), Estados Unidos ha tenido una enorme erosión en términos de su poder económico y político mundial, nuevas potencias están emergiendo en el escenario económico internacional; sin embargo, ninguna de ellas es hasta hoy en día, capaz de ostentar por el liderazgo internacional, por lo que las integraciones regionales serán un elemento sine qua non en el marco de la hegemonía económica mundial del siglo XXI.

Palavras-chaves: Regionalismo, America del Norte, America Latina, Europa, Cooperación

Autores: Rodriguez Suarez, Pedro Manuel (Benemerita Universidad Autonoma de Puebla, Mexico / Mexiko)

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