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5360 - El phistay y el Carnaval en las comunidades alto andinas

La fiesta del Carnaval, celebración de origen occidental instituida por los españoles después de la conquista del Perú (1532). Actualmente, está influenciado por la tradición católica por estar vinculada a la Cuaresma y al miércoles de Ceniza.

En el Perú, la celebración del Carnaval sigue vinculada con la tradición católica, pero en los pueblos y las comunidades alto andinas de agricultores y pastores, a esta tradición se une la cultura andina ancestral, dando origen a un “Carnaval andinizado”.

En los Andes, el Carnaval es festejado en el período de lluvias, considerado como el tiempo de fecundidad y fertilidad de la madre tierra y de los animales (alpacas y llamas). En este período se realiza la unión del principio fecundador masculino con el principio fertilizador femenino, para así lograr la continuidad social y ecológica (Seibold 2001, Isbell 2005, Randall 1993, Bouysse-Cassagne y Harris 1987). Esta fiesta está asociada con las ceremonias propiciatorias familiares y colectivas, también con las ofrendas de agradecimiento y renovación con las fuerzas sagradas de Pachamama y Apu . La fiesta podría entenderse como ritual de fecundidad, de baile, de música, del “bienestar”, de la abundancia, del recuerdo de los ancestros y de los encuentros amorosos.

En las comunidades alto andinas, el Carnaval es parte de un ciclo ritual festivo más amplio iniciado en el mes de agosto durando hasta marzo (Santisteban, 2009). Flores Ochoa (2008) propone la doble dimensionalidad; por un lado, en las comunidades de pastores de camélidos los rituales de fertilidad son las celebraciones más importantes, que la población las denomina como phistay . Y por el otro, en las comunidades de agricultores, esta fiesta tiene un rol muy importante en el desarrollo de la vida social de la comunidad y está orientada bajo el “catolicismo mestizo”.

El Carnaval, entre los agricultores, comienza con las celebraciones de compadres y comadres extendidas hasta el domingo de Tentación. En esta fiesta los rituales ancestrales comunales, la música, la danza, las canciones, el discurso tienen un rol importante en el imaginario colectivo de la población. Estos elementos festivos están relacionados con el objetivo del Carnaval andino que busca propiciar y exaltar la fertilidad de todos los seres vivos, también de la Pachamama para que provea mayores y mejores cosechas y que los Apu den mayor cantidad de animales.

Las ceremonias propiciatorias del phistay, entre los pastores se celebran de diciembre a marzo, en pleno período lluvioso y relacionado con el Carnaval. Las ceremonias propiciatorias del Walqanchi , Qaqatarpay y Mama chacra están relacionadas con la conservación, protección, reproducción y fertilidad de los rebaños. Los pastores de camélidos alto andinos no sólo buscan el bienestar de sus rebaños sino también dar gracias por los dones recibidos, fortalecer y renovar su relación de “reciprocidad – dependencia” con las fuerzas sagradas principales: Apu y Pachamama y con los ancestros. Se considera estos rituales como “continuadores” de su existencia como cultura y sociedad.

Con esta mi propuesta trato de demostrar de cómo el “carnaval andinizado” de las comunidades de agricultores y pastores tienen un objetivo común, aunque se desarrollen en dos espacios aparentemente “opuestos”, pero que ambos carnavales, mestizo y andino, son considerados como el espacio propicio para la puesta en escena de las alteridades de la

Palabras claves: Andes, pastores, agricultores, rituales, Carnaval

Autores: Santisteban-D., M. B. Nathalie (Ecole des hautes études en sciences sociales (Cerma) e Ilai (Asociación Kuraka), France / Frankreich)

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