Logo

5271 - Paisarte. El alcance de lo que persiste

El paisaje más allá de ser una preocupación trivial, una entelequia científica o una actitud romántica frente al territorio, es cultura. No surge en un determinado momento, siempre ha existido, van de la mano. La valoración del paisaje no es nunca natural, sino cultural pues forma parte activa en la definición de su imagen. Esta condición, inherente a los paisajes, es la esencia que se necesita para llegar a comprenderlos e interpretarlos.

Otro aspecto destacable es su capacidad de contención de patrimonio. Los nuevos paisajes se construyen sobre anteriores, nutriéndonos de los vestigios que aún permanecen en el territorio. En ellos, aparecen marcas territoriales que identifican un lugar y su tradición antropológica generando así sus señas de identidad. Todo lo que genera identidad es patrimonio; por lo tanto, del mismo modo que no existe patrimonio sin sujeto, no existe paisaje sin condición humana.

El paisaje tiene una dimensión invisible importante. Las emociones, lo concreto, las experiencias,… son peculiaridades y circunstancias propias del lugar que, unidas a las características física del territorio, colaboran en su definición. Pero la médula de un paisaje radica en la relación entre ambas. Una relación que no modifica el entorno, es bastante interesante y, por supuesto, reversible.

En este sentido, las intervenciones artísticas son una herramienta potente de definición y, al mismo tiempo, implica efectos paisajísticos de gran relevancia. Con el respeto por la naturaleza, la relación huella-ausencia y la ética de lo efímero como punto de partida, son muchos los artistas que dirigen su obra hacia la huella de alguien ausente, creando un vínculo sensitivo más allá de lo artístico y terrenal con el paisaje.

Destacaremos el paso de lo visible a lo invisible mediante la obra de Richard Long en Perú (1972) y Bolivia (1981) a través de líneas y rastros que van a ninguna parte y que, con el paso del tiempo, se borrarán pero que su esencia se introducirá en el contenedor de patrimonio del que forma parte el paisaje.

Sin embargo, el arte varía con el paso del tiempo y los cambios sociales. Al igual que el paisaje, éste también muta para adaptarse a la realidad actual con una preocupación común por los efectos en el medio. En definitiva, las consecuencias de intervenciones (artísticas o no) en paisajes son huellas invisibles con resultados ostensibles.

Palabras claves: Patrimonio, herencia, paisaje, arte, cultura

Autores: Arnet, Virginia (ninguno, Spain / Spanien)

atrás

University of Vienna | Dr.-Karl-Lueger-Ring 1 | 1010 Vienna | T +43 1 4277 17575